pedro farias-nardi

Photographer
   
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Location: Santo Domingo, Dominican Republic
Nationality: Dominican, Italian
Biography: Born in Santo Domingo, Dominican Republic, Pedro Farias Nardi is a photojournalist focused on the lives of people that are socially and economically alienated. He covers an array of topics that vary from the response of these groups to... read on
News
Aumbata en La Espiral, Marzo 1ro de 2018.
pedro farias-nardi
Mar 10, 2018
    La música y la fotografía, tienen una conexión particular, son percepciones sensoriales muy disimiles por los órganos con la cual la percibimos y nuestra interpretación de cada una de ellas.  Ambas se han beneficiado por la tecnología en su forma de reproducción, la fotografía es un producto de la última, pues pudiéramos argumentar que la naturaleza produce “su propia música”.
    Fotografiar bandas ó  “música” es un ejemplo de lo que la imagen es referente, pues no podemos percibir por esta lo que es la verdadera función del grupo, o mejor dicho lo que tocan o manifiestan con sus instrumentos.
    Es para mi algo rutinario fotografiar a Toné Vicioso y Aumbata; el reto pudiera ser desde el aspecto técnico el espacio y su iluminación, en mi caso esto es secundario ya que trato de traducir la evolución de la banda a través de los años. El concierto en La Espiral (Calle Mercedes #313, Zona Colonial), este jueves pasado, llevó a tarima una banda madura, acoplada y muy, muy creativa, además de ser respetuosa de los espacios musicales de sus participantes. Yo tengo el prejuicio en la música de que escuché mucho Rock en vivo y de cerca, especialmente a Grateful Dead, los cuales vi desde mediados de los 70s a principios de los 90s, vi su evolución como banda; Dead, su apodo, era una banda de tocar en vivo, con un sonido único y sus conciertos nunca eran iguales: con Aumbata percibo lo mismo. Las interpretaciones cambian por los integrantes, los instrumentos que estos aportan y además por la notoria diversidad en el aprendizaje musical de cada uno de sus miembros. La mayoría de sus músicos se formaron en el Conservatorio Nacional de Música de Santo Domingo, unos en el ámbito Clásico y otros con una marcada influencia del Jazz. Yohenny Agramonte (bajista – chelista) y Oscar Gerónimo (clarinetista) ambos con una basta experiencia acumulada en la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil. El Sr. Agramonte el verano pasado formó parte de la orquesta del Vermont Mozart Festival, este es un festival internacional con sede en Vermont, Estados Unidos de América y que se especializa en la interpretación y difusión del repertorio del compositor austriaco W. A. Mozart. Por otra parte están: Nicolás Mondragón (saxofón alto y tenor), Jaen Carlos López Pérez (batería) y Joel Pacheco (guitarra) también estudiantes del Conservatorio Nacional de Música y quienes aportan a la banda los colores jazzísticos de sus interpretaciones; Julio Figueroa (percusiones), quien viene de la escuela del merengue e hizo mucha salsa y boleros tanto acá como en el exterior; Evaristo Moreno (percusiones), proveniente de la comunidad de “Los Morenos” ubicada entre Villa Mella y Yamasá, es él quien aporta toda esa tradición de música raíz de la zona y es un máximo exponente en  el estilo percutivo de la isla. La banda cuenta con la melodiosa voz de Ana Karen Corcino, producto de esa nueva generación de cantautores jóvenes. Todo este equipo se complementa con Antonio Vicioso (Toné), quien es guitarrista, compositor e investigador por muchos años de la música tradicional de la isla conformada por República Dominicana y Haití, además de estas investigaciones Toné nutre sus composiciones con aires  más contemporáneos como Jazz y Rock, producto de sus años en el exterior; todo esto sumado a que es un gran líder de banda por su disciplina como artista, su respeto a la música y a las personas – lo cual he observado en visitas con él a espacios de música raíz en la isla – Toné también ha logrado contribuir en la formación directa o indirectamente de muchos jóvenes músicos Dominicanos.
    La vibra, onda de lo que se podía esperar, se percibía en la noche: despejada, sin lluvias y una hermosa luna, lo cual en el espacio de La Espiral, resulto mágico - kudos a José Carlos Oviedo y su propuesta “Jazz Like Charlie” por la organización y puesta en escena. Estoy a la espera del próximo; gracias a Toné y la banda por su apoyo y enseñanzas.
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